1 ene 2010

Sabor a ti...


Al despertar, en una mañana fría
sólo queda el recuerdo
de lo que pasó la noche anterior

Tal vez el olor a confusión
es lo que se respira en esta habitación
o será que estas paredes necesitan un poco de color?

En esta mañana fría y densa
sólo es apreciable la fuerza de los dos
al igual que esto que se disipa en mi boca
que no sé lo que es, pero tiene el extraño sabor a ti...

Roto comienzo...



Y ahí estaba ella, sola en su habitación
rodeada de su maldita miseria
tratando de entender, el por que ya no existía
pero lo que si sabía, era que todo aquello
no era parte de su imaginación

Todo era dolor para su frágil corazón
sin embargo, una idea irrumpía en su mente
y no era desquebrajar su dolor, precisamente
e iba poco a poco, perdiendo lo que le quedaba de razón

Así pues, tras una interna línea de suspiros
escuchó una voz, que no declaró muestras de fragilidad,
mientras inefables sombras, se dibujaban en la pared
dejando al descubierto sus erizados pensamientos

Todo se fue tiznando de una oscura melancolía
y en medio de toda aquella negrura
solo podía verse el reflejo de aquel extraño metal

(El metal más hermoso, que sus opacos ojos pudieron percibir)

Se levantó del rincón en donde se encontraba
y como flotando se dejó llevar

Con delicadeza tomo el extraño objeto
y comenzó abrir surcos en sus brazos
como si estos fueran un camino
acarreando angustia por sus venas

Quedando asombrada por el carmesí que la cubría,
y la claridad que la llevaba al final de aquel río de lágrimas,
observó tristemente un final predestinado,
dejando caer de su rostro, una sonrisa...