30 dic 2011

Luz vs Oscuridad





En un tétrico y extraño bosque, es en donde se esconde
entre la densa niebla y un par de silencios

mientras yo en la penumbra de un lejano jardín
rodeada de guirnaldas de violeta, lo percibo
pues la oscura luz de su interior
lo delata a la distancia

no puedo simplemente quedarme sentada aquí,
pasiva e inerte
tan solo tejiendo la delgada telaraña de mis pensamientos
¡No! ¡No puedo!

me levanto y camino... y camino
atravesando escenarios que ennegrecen mi camino
dejando atrás proyecciones de Él
que al final, son solo ilusiones vanas

adentrándome cada vez más a lo desconocido
llego a lo más profundo del lugar
hasta donde Él se encuentra
con su sonrisa malévola
y su pose de oscuro caballero

entre sus dedos tomó mi cuello
con tal rudeza que escuché los ecos
de mi frágil corazón

¡Besame, mi reina!
que quiero atravesar tu pureza
y aquietar las voces de tu interior

y sin remedio caí rendida tras su petición
mientras una luz tan clara como la luna
resplandece dentro mio
alumbrando todo alrededor

pero no soy la única con luz propia
ya que las sombras se producen desde Él mismo
oscureciendo todo tras de él

mientras más crecía mi luz,
más aumentaba su oscuridad
hasta llegar al punto de ambos desaparecer...



21 jun 2011

Amorfa inocencia






















En la luminosidad de aquel lóbrego cuarto
me encuentro delirando, con la mirada perdida,
adivinando dónde es que el viento sopla,
escondida dentro de mi mente, mi refugio maldito.

Encadenada a cadáveres incrustados en la pared,  
abierta desde la garganta hasta el estómago,
interior vacío y lujuria inmaculada,
la imagen salvaje de un deseo superior.

Desde la ventana alguien observa
el hórrido holograma de amorfa inocencia
ferviente encanto dejarse arrastrar,
guardando reticencias mezcladas en su andar.

El crujido de vertebras al caminar,
indican el caos reptante,
veintiocho pasos a la puerta sangrante,
la separan de la lasciva realidad.

Como un rayo demencial de extraño misticismo
mi mirada se impregnó en el negro de sus ojos
con ese brillo casi esquizofrénico
y esa sonrisa de unísona perversión.

Arrastrandose sobre miembros amputados,
un mar de coágulos de sangre,
el grito remece los cimientos,
mezclando salmos con blasfemias.

El vástago influjo de mi mirada
dibujó horizontes en su sien
ahuyentando por completo la razón
y desterrandolo de su nítido corazón.