entre la densa niebla y un par de silencios
mientras yo en la penumbra de un lejano jardín
rodeada de guirnaldas de violeta, lo percibo
pues la oscura luz de su interior
lo delata a la distancia
no puedo simplemente quedarme sentada aquí,
pasiva e inerte
tan solo tejiendo la delgada telaraña de mis pensamientos
¡No! ¡No puedo!
me levanto y camino... y camino
atravesando escenarios que ennegrecen mi camino
dejando atrás proyecciones de Él
que al final, son solo ilusiones vanas
adentrándome cada vez más a lo desconocido
llego a lo más profundo del lugar
hasta donde Él se encuentra
con su sonrisa malévola
y su pose de oscuro caballero
entre sus dedos tomó mi cuello
con tal rudeza que escuché los ecos
de mi frágil corazón
¡Besame, mi reina!
que quiero atravesar tu pureza
y aquietar las voces de tu interior
y sin remedio caí rendida tras su petición
mientras una luz tan clara como la luna
resplandece dentro mio
alumbrando todo alrededor
pero no soy la única con luz propia
ya que las sombras se producen desde Él mismo
oscureciendo todo tras de él
mientras más crecía mi luz,
más aumentaba su oscuridad
hasta llegar al punto de ambos desaparecer...

