a lo lejos se ve
cabalgando cual jinete
por aquel viejo sendero
En el momento justo
en el que el día y la noche
se funden y se igualan
una hermosa joven detiene su paso.
Ella, parecía salida de entre la arcilla
de las estatuas muertas de alguna catedral,
inconsolable y desesperada
le muestra sus heridas que sangrantes palpitan.
El caballero desmonta a su fiel compañero
preguntando, Quién le ha hecho daño?
pero sólo hubo silencio.
Repentinamente se levantó una densa de arena,
ella sólo le devolvió una mirada al caballero
y todo se puso confuso y oscuro
pues no estaba más la preciosa doncella
y Él sólo en tinieblas se quedó... (continuará)
